El erotismo del corazón

Al ver al desconocido arreglando las plantas del balcón, mi mente retrocedió a lejanos días con otros protagonistas en aquel mismo escenario.

El cuidaba con esmero las flores mientras luchaba en silencio por superar un cáncer. En ella, prototipo de oronda abuela, los despistes comenzaban a ser habituales. En la penumbra de una tarde cualquiera, la casualidad me hizo partícipe de un instante de sus vidas cuando le sorprendí ayudándola a enfundarse una de esas fajas enterizas que llevaban nuestras madres, vuestras abuelas.  Sonriendo con aire indefenso, la envolvía de protector cariño.

La ortopédica prenda se convirtió en sexy corpiño al tiempo que una mano se posaba en el carnoso hombro …. No eran jóvenes ni hermosos, no había urgencia ni desenfreno pero aún conservaban la capacidad de sacar brillo a los apagados ojos, de impregnar de delicadeza cada torpe movimiento caldeando el frío entorno. Bajo los pliegues de aquella gastada piel latía el deseo de sentir sobreponiéndose a los dolores del lacerado cuerpo, al sufrimiento de la apesadumbrada alma sabedora del inminente fin.

El erotismo de la escena me apartó de la ventana, aquel momento les pertenecía. Se fueron hace ya demasiados años pero la imagen permanece viva en el recuerdo.

images (2)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s